Considerados como fuerzas de la naturaleza, que estimulan y modelan todas las actividades naturales, o como manifestaciones del chi, los cinco elementos no son substancias físicas, sino poderes, esencias o cualidades que describen todas las cosas o atributos. Ellos se asocian a los períodos del día, a las estaciones del año, con las principales formas geométricas, a las notas musicales, a los colores, a los órganos del cuerpo y a los sabores.Su asociación a los puntos cardinales recibe una interpretación distinta en el hemisferio sur y en el hemisferio norte. En el Feng Shui, los cinco elementos suministran informaciones para interpretar desequilibrios existentes en paisaje o ambiente interno.
Los cinco elementos pueden formar un ciclo constructivo, de generación de energía. En este ciclo, la madera arde produciendo el fuego, el fuego genera la tierra (cenizas), la tierra se concentra y produce metal, el metal se licua y el agua alimenta a la madera.

Los cinco elementos también pueden formar un ciclo destructivo en el que el agua extingue el fuego que derrite el metal, que corta la madera, que absorbe la tierra, que embarra el agua .
